Introducción: Las tecnologías de la información en la medicina transfusional

Nuestro artículo de hoy, y primero de nuestro blog trata sobre el uso de las tecnologías de la información (TI) en la trazabilidad en el ámbito de la medicina transfusional. Referimos al final de este artículo una amplia lista de las referencias empleadas en la redacción del mismo, por si el lector quiere abundar en profundidad el tema.

“Una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones” Thomas Reid, filósofo escocés Siglo XIX.

La cita de Reid es sumamente apropiada para nuestro artículo de hoy pues efectivamente en medicina se conoce como cadena transfusional al proceso seguido para seleccionar, extraer, colectar, procesar, almacenar, distribuir, prescribir y transfundir sangre y sus componentes. Desde la primera transfusión de sangre humana conocida, llevada a cabo por el obstetra británico James Blundell en 1818, la medicina transfusional ha evolucionado significativamente; con el descubrimiento en 1901 de los tres grupos sanguíneos; del sistema de grupos sanguíneos basados en RH en 1939 y del establecimiento entre 1940 y 1945, en plena guerra mundial, de los primeros centros de procesado de la sangre en el Reino Unido y Estados Unidos para la producción de componentes como el plasma y la albumina.

Circuitos en la cadena transfusional y organización del sistema de medicina transfusional en España

Se distinguen dos circuitos dentro de la cadena transfusional: por un lado, el circuito de la recolecta, procesamiento y distribución de la sangre, que en España es llevada a cabo por los centros de transfusión de cada comunidad autónoma. Por otra parte, los servicios de transfusión de los 400 centros hospitalarios públicos y privados del país desempeñan la labor de recibir los componentes sanguíneos de los centros de transfusión, de almacenarlos temporalmente y de prescribir y transfundir dichos componentes a los pacientes que así lo requieran. A nivel nacional la unidad de Hemovigilancia del Ministerio de Sanidad es la que recopila toda la información proveniente de los dos circuitos en cada una de las regiones autonómicas, publica los informes nacionales correspondientes y reporta a las autoridades europeas las actividades seguidas a nivel agregado. Por tanto, en España, existe una gran heterogeneidad en la actividad transfusional, tan rica como el número de autonomías que componen el territorio.

La diversidad a que nos referimos a nivel administrativo tiene su reflejo en la selección y uso de tecnologías de la información por parte de las entidades autonómicas y locales partícipes de la cadena transfusional.

Por un lado, todos los centros de transfusión emplean una aplicación informática en la que registran toda la información referida a sus actividades, que recordamos, son las labores de recolecta de donaciones, la producción de componentes sanguíneos y su posterior distribución a los servicios de transfusión. Estas aplicaciones muchas veces, se extienden a los hospitales con servicios de transfusión para que los mismos rellenen la información relativa a la recepción de los productos sanguíneos y sobre si ha habido algún incidente con algún paciente transfundido. Este último componente es el cierre del círculo que permite a los centros de transfusión reportar al ministerio de sanidad los incidentes producidos en la actividad transfusional de la autonomía en cuestión. En ausencia de utilización de la misma aplicación que los centros de transfusión regionales, los hospitales pueden intercambiar informes con los centros mediante medios o documentos específicos a la actividad de recepción de componentes o al reporte de incidencias.    

Por otro lado, los hospitales pueden contar con aplicaciones utilizadas por el servicio de transfusión para la prescripción médica de transfusiones, identificación de paciente, identificación de componentes sanguíneos para los pacientes, información relativa a la conservación y almacenamiento de los componentes sanguíneos del banco de sangre del centro y por supuesto, la documentación y registro de las transfusiones realizadas a pacientes y la existencia de incidencias en la realización de las mismas.

Existen soluciones en el mercado que cubren el primer ámbito descrito exclusivamente y otras que solo cubren el segundo. La solución Rhesus Blood de AT-Biotech cubre los dos ámbitos descritos: abarcan desde la donación hasta la transfusión y tanto para centros de transfusión como servicios de transfusión hospitalarios. 

Elementos de las soluciones de trazabilidad, calidad y seguridad transfusional

Los elementos de los que típicamente constan las soluciones informáticas empleadas en el mercado son una base de datos -con el software que la gestiona- y de elementos físicos de hardware -dispositivos lectores móviles- así como de elementos fungibles en forma de etiquetas y pulseras transfusionales para pacientes. Tal y como refiere el Dr. Arturo Pereira Saavedra, del Servicio de Hematología del Hospital Clinic de Barcelona, en su excelente artículo “La seguridad transfusional y las tecnologías de la información y la comunicación”, publicado en Febrero de 2018 en el XI informe de la Sociedad Española de Informáticos de la Salud (SEIS), hasta recientemente, la mayoría de las soluciones tecnológicas empleadas en la medicina transfusional a día de hoy, están basadas en la tecnología de códigos de barras. El Dr. Pereira refiere las posibilidades y mejoras que traen las soluciones basadas en radiofrecuencia (RFID) respecto al código de barras.

En su análisis destaca la capacidad superior de los sistemas de RFID en detectar y evitar errores humanos en la actividad transfusional llevada a cabo en los centros hospitalarios (profundizaremos sobre esta cuestión en un segundo artículo en nuestro blog de forma específica). También cita el Dr. Pereira la mayor productividad que pueden lograr los bancos de sangre, tanto regionales como hospitalarios, en identificar e inventariar bolsas de componentes sanguíneos, pues en el caso de los códigos de barras, se han de hacer lecturas individuales, bolsa a bolsa, en cambio con el RFID, se pueden inventariar docenas en milésimas de segundo.

En AT-Biotech ofrecemos lo mejor de ambos mundos en nuestra solución de seguridad transfusional Rhesus Blood: tecnología RFID y plenamente compatible con códigos de barras e integración con las aplicaciones más habituales de gestión de bancos de sangre y/o de gestión de identidad de pacientes. 

El Dr. Pereira no es el único en reconocer y divulgar los beneficios que aportan las soluciones de seguridad transfusional basadas en RFID. Desde la Universidad Marshall, de Illinois Estados Unidos, el investigador Alberto Coustasse y colaboradores, son autores de un trabajo titulado “Management of RFID Systems in Hospital Transfusion Systems”, donde pormenorizan el resultado de múltiples estudios de la aplicación del uso del RFID. Resumimos algunos de los principales beneficios identificados por el documento en la siguiente tabla.

Beneficios de la tecnología RFID en la seguridad transfusional

FuenteBeneficios
College of American Pathologists, 2005RFID permite la identificación fidedigna de productos sanguíneos y de pacientes receptores
Las etiquetas y pulseras eliminan los errores transfusionales debidos a identificación incorrecta de paciente
Porcella & Walker, 2005En prueba piloto a priori y a posteriori de uso de RFID en medicina transfusional en 5 unidades del complejo hospitalario de Iowa, y después en el complejo entero. En la prueba piloto, la ratio de detección de pacientes o productos identificados incorrectamente incrementaron entre 3% y 10%, y en la prueba amplificada al complejo entero, la ratio de detección, incrementó un 30%.
Chang & Huang, 2008Resultados a priori y a posteriori de implementación de RFID en un centro de transfusión.La detección de productos y componentes identificados incorrectamente mejoró un 19%.
Davis et al., 2009Revisión de trabajos sobre la materia con una evaluación comprensiva incluyendo un modelo coste-beneficio.Determinó un Retorno Sobre Inversión (RSI) de 2% sobre un periodo de 5 años y un plazo de recuperación de 4 años.
Kumar, 20009Ahorros de $150,000 en inventario identificados en una prueba piloto.
Lou et al., 2011Las etiquetas RFID pasivas (Nota autor: Etiquetas sin batería) reducen las transfusiones sanguíneas con resultados fatales al ligar todas las muestras con los procedimientos durante la hospitalización.  Mayor capacidad de almacenamiento de datos que los códigos de barras.Potencial importante de utilización en funciones de custodia de cadena de frío de componentes
Pustkova et al., 2011Evaluación de implementación de RFID para asistir en el examen visual y la identificación de muestras sanguíneas en un centro hospitalario.Mejora del trabajo realizado en procesos de medicina transfusional.
Transfusion Medicine RFID Consortium, 2012Estudio de prueba piloto de implementación sistema RFID y su utilización en centro de transfusión y servicio de transfusión hospitalario.Reducción de la identificación incorrecta y el extravío de productos del 33%, reducción de extravío de producto en destino del 87%, Mejora en eficiencia de 63%. Cero errores en entrega de productos.
Hohberger et al. 2013Evaluación de resultados a priori y a posteriori de implementación en hospital de 700 camas en salas de urgencias y de transfusiones sanguíneas y de trasplantes de médula ósea. Se estimó el plazo de recuperación de la inversión de un mínimo de dos años y un máximo de cinco años y una mejora en la productividad laboral del 10% con la implementación y uso del RFID.

Las desventajas (menores) del uso de la tecnología RFID comparadas con el código de barras

Entre las desventajas de las soluciones de RFID relativas a las de código de barras, se citan los mayores precios de los elementos fungibles como etiquetas y pulseras transfusionales, así como el mayor precio de los dispositivos hardware lectores de RFID en comparación con los lectores ópticos basados en infrarrojos para la lectura de códigos de barras. Si bien es cierto que la inversión requerida en la tecnología RFID es típicamente mayor que la del código de barras, en los últimos años, los precios de los elementos hardware y los elementos fungibles han decrecido significativamente, particularmente desde 2015, año en que se publicó el trabajo que aquí mencionamos. Por otra parte, en algunos estudios se menciona como una posible área de preocupación, que los sistemas de RFID pueden ser atacados por hackers, que con intención maliciosa pudieran apropiarse indebidamente de datos contenidos en las etiquetas o alterar la información de las mismas. Sin duda esa una posibilidad innegable, pero se puede contrarrestar con codificación y encriptación. En cualquier caso, el dato en bolsa es individual y por tanto no representa una debilidad del sistema, sino que, en el peor de los casos, afectaría a un único elemento concreto. Argumentamos que es posiblemente mayor el riesgo de que la base de datos central del hospital se vea atacada antes por delincuentes cibernéticos a que estos se desplacen físicamente a los hospitales a robar los datos de los pacientes transfusionales.

Conclusión

Por tanto, y mirado en su conjunto, pensamos que el balance neto de los beneficios sobre las contrapartidas del uso de la tecnología RFID en aplicaciones de seguridad transfusional es positivo y a favor de la tecnología. Volviendo al artículo del Dr. Pereira, este concluye su artículo diciéndonos que: “Las TI contribuyen a incrementar la seguridad del proceso de la transfusión al evitar la transcripción manual de datos críticos, como los de filiación del paciente, al confrontar de modo automático la identificación de éste con la del producto sanguíneo y al proporcionar un control centralizado de todo el proceso. Los sistemas basados en RFID son los más adecuados para esa función aunque su implementación es aún escasa, La implantación ideal sería aquella que permitiese la trazabilidad completa del producto sanguíneo, desde la donación hasta la transfusión, y fuera aplicable a otros procesos hospitalarios aparte del de la transfusión”.   

En la próxima entrega, desarrollaremos en profundidad los tipos de errores humanos, incidentes y casi incidentes que nuestras soluciones RFID ayudan a eliminar y detectar precozmente.  

Mensaje AT-Biotech

Desde AT-Biotech coincidimos plenamente con las palabras del Dr. Pereira, y vemos un potencial enorme en la adopción de soluciones de trazabilidad y seguridad transfusional basada en RFID en toda España. Compartimos además su visión, ya que nuestra solución abarca la cadena transfusional entera, desde la donación, pasando por la producción, hasta la transfusión. Añadimos también, que nuestras soluciones también son aplicables para tejidos y productos farmacéuticos, es decir, a otros campos adicionales a los de la sangre.

Si usted trabaja en un centro de transfusión, o en un servicio de transfusión hospitalario, en una unidad de servicio de hematología o dispensa fármacos en vena a pacientes oncológicos y quisiera estudiar cómo una solución basada en RFID impactaría sus procesos y operaciones, contacte con nosotros, enviándonos un email o bien  a través de los formularios de nuestra web, estaremos encantados de atenderles y de juntos, estudiar cómo mejorar la calidad de su servicio y la satisfacción y cuidado de sus pacientes.

Bibliografía:

Fuentes adicionales recomendadas: